En el MAQRO, Soledad Burgaleta pone a mirar a quienes solemos pasar de largo
• “Una vida en la mirada” reúne retratos de personas adultas mayores y propone detenerse un poco frente a esos rostros que tantas veces se quedan fuera de nuestra atención.
Hay rostros que vemos todos los días y, sin embargo, casi nunca miramos.
Por las calles están quienes venden artesanías, quienes piden apoyo, quienes esperan. Personas adultas mayores cuyos rostros llevan encima años de historias, de trabajo, de cansancio y también de vida. A ellos dirige Soledad Burgaleta su mirada en “Una vida en la mirada”, exposición que acaba de inaugurarse en el Museo de Arte de Querétaro (MAQRO).
La artista española, residente en México desde hace más de dos décadas, construyó este proyecto a partir de encuentros con personas mayores en distintos lugares. Primero llegaron las fotografías. Después, esas imágenes encontraron otro lenguaje: lápices de colores sobre páginas de antiguas novelas románticas.
Y aquí está el detalle que le pone jiribilla a la propuesta.
Sobre páginas donde alguna vez se prometieron finales felices, Burgaleta dibuja historias que no necesitan de un príncipe azul. Son vidas reales, con dignidad, espera, cansancio, ternura y supervivencia.
La exposición invita a hacer algo que parece sencillo, pero no siempre hacemos: mirar.
No desde esa compasión que observa de lejos, sino desde el respeto. Porque en estos retratos la vejez no aparece como una derrota. Aparece como memoria. Como una vida completa concentrada en unos ojos, unas manos o un gesto.
Burgaleta tampoco busca convertir la pobreza en postal bonita ni el dolor en adorno. La propuesta apunta hacia otra cosa: recordar que detrás de cada persona hay una historia.
Puede haber una infancia, una familia, un oficio, una fe, una herida, una historia de amor o de abandono.
Es decir, hay mucho más que el rostro que encontramos por casualidad en la calle.
La artista llegó al arte después de dejar atrás el mundo de la alta dirección y encontró ahí un lenguaje para juntar memoria, belleza y conciencia social. En “Una vida en la mirada”, ese lenguaje funciona como un puente entre quienes observan y quienes tantas veces pasan inadvertidos.
Y quizá ahí está la invitación más sencilla de la exposición: detenerse.
“Una vida en la mirada” puede visitarse con entrada libre de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, en el MAQRO, ubicado en Ignacio Allende Sur número 14, en el Centro Histórico de Querétaro.
Así que, si anda por el Centro, quizá valga la pena cambiar un rato el paso apurado por una mirada más larga.















