Entre cultura y computadoras: estrenan plaza comunitaria del INEA en Casa del Faldón
• El nuevo espacio arrancó con nueve computadoras y atención para 62 personas que buscan terminar sus estudios básicos.
En Querétaro todavía hay historias que empiezan con algo tan sencillo —y tan importante— como terminar la primaria o la secundaria. Bajo esa idea, la secretaria de Cultura estatal, Ana Paola López Birlain, inauguró la nueva plaza comunitaria del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos dentro del Centro Cultural Casa del Faldón.
El espacio arrancó con nueve computadoras y la meta de atender a 62 personas. No parece enorme si uno piensa en números, pero para quienes buscan retomar estudios o aprender nuevas habilidades, el asunto pesa bastante más que una simple aula con internet.
Durante la inauguración, López Birlain habló de abrir puertas, generar encuentros y construir lugares donde las personas puedan aprender y desarrollar herramientas útiles para su vida diaria. Porque sí, a veces la educación para adultos carga con el injusto estigma de “ya para qué”, cuando en realidad suele convertirse en segunda oportunidad.
La funcionaria estuvo acompañada por María Marisol Cruz Sánchez, titular de la Unidad de Operación del INEA en Querétaro, y aprovechó para destacar que detrás de cada persona que termina la primaria o secundaria hay acompañamiento, paciencia y bastante esfuerzo.
También subrayó que acercar la educación hasta donde están las personas forma parte de una estrategia para generar oportunidades reales y construir paz desde acciones concretas. Traducido al español cotidiano: menos discursos grandotes y más espacios donde alguien pueda sentarse a aprender.
La nueva plaza comunitaria se suma a los espacios que el INEA impulsa en el estado para apoyar procesos de alfabetización y educación básica para jóvenes y adultos que, por distintas razones, no concluyeron sus estudios en el tiempo convencional.
Y sí, en medio de tanto trámite y pantallas, todavía hay quienes celebran algo tan poderoso como volver a estudiar.















