La tarea pendiente ya se está entregando: 339 queretanas sí lograron graduarse en la Universidad de las Mujeres
• El Municipio de Querétaro presume avance en su programa educativo para mujeres que por tiempo, lana o vueltas de la vida habían dejado los estudios en pausa.
No todas las historias de escuela terminan a los 22 años ni con toga prestada. Muchas se quedan congeladas entre hijos, trabajo, falta de dinero o esa costumbre de ponerse siempre al final de la lista. Justo ahí es donde el Municipio de Querétaro dice que quiere meter mano con la Universidad de las Mujeres.
El alcalde Felifer Macías informó que este esquema educativo sigue fortaleciéndose para que más queretanas retomen o concluyan sus estudios y, de paso, no se queden viendo cómo las oportunidades pasan enfrente sin credencial académica.
La idea es sencilla pero necesaria: ofrecer bachillerato, licenciatura y maestría a mujeres que en algún momento tuvieron que posponer su preparación. Porque sí, entre pendientes domésticos, horarios imposibles y bolsillos apretados, estudiar suele ser el sueño que siempre se deja para “después”.
Según el reporte municipal, durante la actual administración ya van 339 mujeres que sí lograron cruzar la meta y graduarse en alguno de estos niveles. No son cifras menores si se considera que muchas llegaron después de años fuera del aula y con la vida encima.
Desde el gobierno capitalino sostienen que la Universidad de las Mujeres funciona como una herramienta para el crecimiento personal y profesional, además de abrirles la puerta a una participación más activa en la vida económica y social del municipio.
Traducido del lenguaje institucional: se busca que no dependan de que “algún día haya chance”, sino que tengan una ruta formal para seguir preparándose.
El programa sigue abierto para quienes quieran echarse ese pendiente académico al hombro. Las interesadas pueden revisar la oferta educativa, requisitos y proceso de admisión en la página oficial del municipio.
Así que sí, mientras muchos hablan de empoderamiento en discurso bonito, aquí el asunto pasa por algo más concreto: volver a estudiar y ahora sí terminar la tarea que la vida había dejado incompleta.

















