Aprender también es desaprender: SESA lleva taller contra la violencia a médicos en formación
• En el Hospital General de Querétaro se impartió una capacitación enfocada en identificar ciclos de violencia y promover relaciones más saludables.
La educación no siempre ocurre frente a un pizarrón. A veces llega en forma de reflexión, de preguntas incómodas o de conversaciones que obligan a mirar conductas que durante años parecieron normales. Bajo esa lógica, la Secretaría de Salud de Querétaro aprovechó el Día Internacional de la Educación No Sexista para abrir un espacio de análisis con jóvenes médicos y médicas internos de pregrado.
El escenario fue el Hospital General de Querétaro, donde profesionales del área de Capacitación del Componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes impartieron el taller “Identificación y Cierre de Ciclos de Violencia con Perspectiva de Género”.
La meta fue sencilla de explicar, aunque compleja en la práctica: aprender a reconocer las distintas formas de violencia para evitar reproducirlas. Porque sí, muchas veces los ciclos continúan precisamente porque pasan desapercibidos.
Durante la capacitación se abordaron temas relacionados con el respeto a los derechos humanos, la construcción de relaciones saludables y la prevención de conductas asociadas al hostigamiento y al acoso por razones de género. También se destacó la importancia de promover espacios educativos y laborales donde las personas puedan desarrollarse en condiciones de igualdad y respeto.
La jornada sirvió además para recordar el origen del Día Internacional de la Educación No Sexista, una fecha impulsada desde 1981 por la Red de Educación Popular Entre Mujeres de Latinoamérica y El Caribe (REPEM), con el propósito de combatir el sexismo desde la educación.
Las reflexiones incluyeron el análisis de cómo los prejuicios, los estereotipos y distintas formas de discriminación pueden afectar a las personas por cuestiones de género, orientación sexual, identidad de género, origen étnico o color de piel.
La actividad fue coordinada por María Luisa Magaña Aquino y Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez, quienes refrendaron el compromiso de la SESA de impulsar espacios más seguros e incluyentes.
Porque en temas de prevención, la mejor herramienta sigue siendo la misma: aprender a identificar aquello que no debe normalizarse.















