Sillas nuevas, mesas nuevas y chance hasta más ganas de aprender: USEBEQ reparte mobiliario en escuelas
• Más de mil estudiantes de Querétaro y Corregidora recibieron mejoras en sus planteles.
Entre pupitres desgastados, sillas flojas y mesas que ya habían visto pasar generaciones enteras, llegó la USEBEQ con mobiliario nuevo para seis escuelas de la zona metropolitana. Y aunque parezca detalle menor, cualquiera que haya tomado clases en una silla “coja” sabe que estudiar así tiene su chiste.
La coordinadora general de la USEBEQ, Irene Quintanar Mejía, encabezó la entrega de mobiliario escolar que beneficiará a mil 188 estudiantes y 60 docentes en planteles de Querétaro y Corregidora.
Según explicó la funcionaria, estas acciones forman parte de la estrategia del gobierno estatal para atender necesidades directas de las escuelas y mejorar los espacios donde niñas, niños y adolescentes pasan buena parte del día.
Porque sí, aprender matemáticas ya es complicado… ahora imagínese hacerlo en un pupitre que parece examen de equilibrio extremo.
Durante su mensaje, Irene Quintanar aseguró que la intención es mantener cercanía con las comunidades escolares y responder con oportunidad a las solicitudes de los planteles.
Las escuelas beneficiadas fueron el preescolar “Concepción González Naranjo”, en San José de los Olvera; el jardín de niños “Manuel Cervantes Imaz”, en la capital; la primaria “Justo Sierra”, en Charco Blanco; la primaria “González Ortega”, en Santa Rosa Jáuregui; la Secundaria Técnica “Emiliano Zapata Salazar”, en San Rafael; y la primaria “Ricardo Flores Magón”.
Además del discurso institucional, el mensaje fue claro: cada mejora suma. Una silla nueva no resuelve todos los retos educativos, pero sí cambia el ánimo del salón y las condiciones en las que estudiantes y maestros trabajan diario.
La USEBEQ informó que, durante la actual administración estatal, ya se entregó mobiliario escolar a 370 escuelas públicas de educación básica, con una inversión superior a los 31 millones de pesos y beneficiando a más de 13 mil estudiantes.
Porque mientras unos coleccionan promesas, en las escuelas lo que más se agradece es que lleguen cosas que sí se usan todos los días.















