Ni el tiempo ni las pausas: más de 700 queretanos se graduaron del “Que Nadie se Quede Atrás”
• Entre trabajo, familia y responsabilidades, cientos de personas regresaron al aula para sacar adelante el bachillerato.
En Querétaro hay historias que no siempre caben en un salón de clases tradicional. Hay quienes dejaron la escuela por trabajo, por familia, por necesidad o porque la vida simplemente se atravesó. Pero este año, más de 700 personas demostraron que nunca es tarde para retomar pendientes y colgarse, ahora sí, el certificado de bachillerato.
La secretaria de Educación, Martha Soto, encabezó la segunda entrega de reconocimientos del programa “Contigo, Que Nadie se Quede Atrás 2026”, iniciativa estatal que ya suma cerca de cinco mil personas beneficiadas en los últimos tres años.
Y ojo: aquí no hubo “pase automático”. Las y los participantes tuvieron que entrarle a un proceso completo de capacitación de 160 horas y presentar examen, con hasta tres oportunidades para aprobar. Quienes lo lograron recibieron su certificado oficial emitido por la Dirección General de Bachillerato.
Durante el evento, Martha Soto dejó claro que detrás de cada documento hay algo más pesado que el papel: tiempo, disciplina y ganas de no rendirse.
“Que nadie se quede atrás” suena bonito en el discurso, pero para muchas personas significó regresar a estudiar después de años, acomodar horarios entre chambas, hijos, pendientes y cansancio. Porque sí, estudiar de adulto no es precisamente como salir de clases e irse por unas papas afuera de la escuela.
Por su parte, el director del COBAQ, León Enrique Bolaño Mendoza, recordó que este certificado también representa perseverancia y la posibilidad de abrir nuevas puertas laborales y académicas.
Y como para dejarles el caminito servido, durante la ceremonia también estuvieron presentes universidades estatales, Escuelas Normales y el Instituto de Artes y Oficios de Querétaro, mostrando sus programas educativos para quienes quieran seguirle y no dejar el impulso a medias.
Porque en Querétaro, al menos esta vez, el “luego veo si termino la prepa” sí terminó convirtiéndose en diploma, aplausos y foto del recuerdo.















