19/10/2026
#Salud #San Juan del Río

Un corazón que no late, pero sí tiene algo que decir sobre la donación

• El Hospital General de San Juan del Río recibió una obra pictórica durante la XXIV Semana Estatal de Donación y Trasplantes Querétaro 2026.

Hay corazones que laten y otros que, aunque sean de pintura, también tienen algo que decir. En el Hospital General de San Juan del Río se entregó un corazón pictórico como parte de las actividades de la XXIV Semana Estatal de Donación y Trasplantes Querétaro 2026.

La ceremonia fue encabezada por la titular de la Secretaría de Salud del estado, María Martina Pérez Rendón. La obra fue entregada por el Centro Estatal de Trasplantes de Querétaro (CETQro) como reconocimiento a la trayectoria del hospital y al trabajo de las y los trabajadores que participan en los procesos de donación de órganos y tejidos con fines de trasplante.

Y aquí está el fondo de la obra: recordar que detrás de una donación hay personas, familias e historias.

Pérez Rendón explicó que este corazón representa la vida que continúa, la esperanza que se comparte y la generosidad de quienes, en uno de los momentos más difíciles para una familia, toman la decisión de donar y brindar una nueva oportunidad de vida.

La secretaria de Salud reconoció al personal del Hospital General de San Juan del Río por su compromiso, sensibilidad y labor, además de destacar el trabajo del CETQro para impulsar la cultura de donación, acercar información y fortalecer la coordinación entre instituciones de salud.

Durante la ceremonia, Pérez Rendón invitó a informarse y hablar con las familias sobre la donación de órganos. La intención es que el corazón permanezca como un símbolo de vida y como un recordatorio de que una decisión puede cambiar la historia de otra persona.

El director general del CETQro, Álvaro Ugalde Zarazúa, destacó que la obra muestra cómo pueden encontrarse la ciencia, el arte y la solidaridad para construir mensajes que lleguen a la sociedad.

Y el artista plástico José de Jesús Camacho García, creador de “El Colibrí, Mensajero Entre los Mundos”, puso la mirada en lo que existe detrás de un órgano: una persona, una familia y una historia.

Porque, al final, la obra no está ahí solamente para adornar un espacio. También busca abrir una conversación que muchas veces cuesta trabajo comenzar: hablar en familia sobre la donación de órganos.