19/10/2026
#Cultura #Queretaro

196 nombres, una conspiración y una caminata por la memoria de Querétaro

• En Querétaro la historia no se quedó en los libros: 196 mujeres y hombres fueron recordados en un recorrido que pasó por Palacio de Gobierno, el Museo de los Conspiradores y el Jardín de la Corregidora.

En Querétaro, la historia tiene nombres y también tiene lugares. En el marco de la conmemoración del inicio de la Independencia de México, 196 mujeres y hombres que participaron en la Conspiración de 1810 fueron homenajeados en un recorrido de honor y memoria.

Sus nombres están inscritos en una placa colocada en el Museo de los Conspiradores, un sitio que recupera la memoria de quienes participaron en aquel episodio histórico.

Y para recordar no bastó con pasar lista. La secretaria de Cultura del estado, Ana Paola López Birlain, encabezó una caminata acompañada por historiadores, artistas, estudiantes e invitados.

El recorrido arrancó en Palacio de Gobierno y siguió hasta el Museo de los Conspiradores. Ahí están los nombres de las 196 personas a quienes se dedicó este homenaje.

Durante el acto, el historiador José Martín Hurtado Galves puso sobre la mesa un aspecto de la conspiración: la participación de las mujeres. Porque cuando se vuelve a contar una historia, también importa mirar quiénes estuvieron dentro de ella y qué lugar ocuparon.

La caminata continuó hasta el Jardín de la Corregidora, donde la memoria tomó una forma más sencilla y simbólica: un cirio y una ofrenda floral fueron colocados en recuerdo de Josefa Ortiz de Domínguez.

Así, entre calles y espacios que forman parte de la memoria histórica de Querétaro, el homenaje recorrió tres puntos: Palacio de Gobierno, el Museo de los Conspiradores y el Jardín de la Corregidora.

Al final quedaron los nombres en la placa, la ofrenda y el cirio. También quedó el recordatorio de que aquella conspiración tuvo rostros de mujeres y hombres, 196 en total, que forman parte de uno de los episodios vinculados con el inicio de la Independencia de México.

Porque en Querétaro, cuando toca recordar la conspiración, la historia también se camina.