31/07/2026
#Educación #Salud

SESA pone la lupa en las aulas: talleres buscan frenar la violencia escolar desde las emociones

• Porque los conflictos no se resuelven solos ni a punta de silencios, la Secretaría de Salud lleva herramientas de convivencia a estudiantes de preparatorias y universidades queretanas.

En las escuelas no solo se aprenden materias; también se aprende a convivir. Bajo esa idea, la Secretaría de Salud de Querétaro arrancó el taller “Habilidades saludables para la prevención de violencia escolar”, una estrategia que busca que las y los jóvenes tengan más herramientas para manejar emociones, dialogar y construir relaciones con respeto.

La primera parada de este trabajo fue la preparatoria de la Universidad Internacional de Querétaro (UNIQ), donde estudiantes participaron en actividades coordinadas bajo la responsabilidad de Manuel Edmundo Ramos Gutiérrez.

La apuesta es clara: antes de que un conflicto crezca, aprender a identificarlo, hablarlo y encontrar soluciones. Por eso, durante las sesiones se trabajaron temas de salud emocional con perspectiva de género, además de revisar cómo las experiencias vividas desde la infancia pueden influir en la forma en que las personas se relacionan.

Entre las herramientas que se llevaron las y los estudiantes están la autoestima, el autoconocimiento, la capacidad de regular emociones, la comunicación asertiva y algo que parece sencillo, pero no siempre lo es: escuchar a los demás. También se promovieron la empatía, la negociación y la resolución pacífica de problemas.

La intención es que estas habilidades no se queden únicamente dentro del salón de clases, sino que ayuden en la vida diaria, en las amistades, las familias y las relaciones de pareja, fortaleciendo vínculos basados en el respeto y evitando prácticas que puedan generar violencia.

La Secretaría de Salud señaló que este tipo de acciones forman parte de estrategias impulsadas por la Organización Mundial de la Salud para promover una cultura de paz mediante el desarrollo de capacidades personales y sociales entre adolescentes y jóvenes.

Además, el taller se suma a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, relacionados con salud y bienestar, igualdad de género, reducción de desigualdades y trabajo conjunto.

Porque, al final, una convivencia más sana no empieza cuando aparece el problema, sino mucho antes: cuando alguien aprende a conocerse, escuchar y respetar.