Bernardo Quintana ajusta el paso: automovilistas bajan la velocidad y el tráfico también
• El operativo por las obras del Tren México–Querétaro arrancó con una reducción del 25% en el flujo vehicular; autoridades mantienen vigilancia para hacer cambios si son necesarios.
El reto era mayúsculo: meterle mano a una de las vialidades más transitadas de Querétaro sin que la ciudad se convierta en un enorme estacionamiento. Por ahora, la primera fotografía del operativo vial en Bernardo Quintana muestra una baja en el flujo vehicular del 25 por ciento.
Gerardo Cuanalo Santos, director de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ), informó que las autoridades mantienen una revisión permanente del comportamiento vial para ajustar la estrategia conforme avance la intervención por las obras del Tren México–Querétaro.
Por el momento, el movimiento está concentrado en el cierre de un carril lateral y uno central en el sentido de Los Arcos hacia Plaza del Parque. Del otro lado, de Plaza del Parque a Los Arcos, los carriles continúan sin afectaciones.
La medida, explicó Cuanalo, tendrá una duración aproximada de dos o tres días antes de analizar los siguientes pasos junto con el Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles.
Los automovilistas también pusieron de su parte y redujeron su paso habitual por el boulevard, aunque, claro, el reloj no salió ileso: se reportan retrasos de entre 10 y 11 minutos para vehículos particulares y hasta 10 minutos para usuarios de Qrobus.
La recomendación de las autoridades es sencilla: revisar rutas antes de salir. Para eso están Waze, Google Maps, la página ameq.live y las redes sociales de @obrastrenqro.
Por su parte, Pedro Ángeles Luján, secretario de Movilidad del Municipio de Querétaro, pidió a los vehículos de carga de largo itinerario respetar las restricciones de circulación de 05:00 a 22:00 horas y buscar caminos alternos.
Mientras tanto, las rutas T02, T13, C57 y C63 de Qrobus siguen su camino sin cambios, con sus 55 unidades y más de 30 mil usuarios diarios.
La obra sigue, el tráfico se adapta y la ciudad aprende a moverse distinto por un tiempo.

















