De Querétaro a Medellín: una experiencia que transformó la visión sustentable de jóvenes universitarios
Para 18 estudiantes de la UTEQ, UT San Juan y UPSRJ, cruzar las montañas de Colombia fue mucho más que tomar un avión: fue abrir una ventana a nuevas formas de entender el mundo y el futuro de la sustentabilidad. Como parte de la Escuela Internacional de Invierno 2025, las y los jóvenes vivieron una estancia académica en instituciones reconocidas por su innovación ambiental, donde descubrieron proyectos que les cambiaron la perspectiva profesional y personal.
En el Tecnológico de Antioquia, el Instituto Tecnológico Metropolitano y el Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo, los estudiantes se adentraron en temas que exigen creatividad y responsabilidad: energías alternativas para comunidades rurales, soluciones de biodigestión para reducir residuos, estrategias de soberanía alimentaria ante escenarios climáticos adversos, manejo integral de la biomasa y modelos de negocios verdes que han transformado regiones enteras.
Cada visita representó una oportunidad para conversar con especialistas y conocer laboratorios donde la investigación se vuelve motor de cambio. En estas instituciones, los jóvenes observaron proyectos que combinan ciencia, innovación social y conciencia ambiental, elementos que ahora consideran indispensables para su propio desarrollo profesional.
Más allá de las aulas, Medellín también los recibió con su cultura, sus tradiciones y su historia de resiliencia. A través de recorridos, talleres y actividades culturales, los estudiantes compartieron su identidad mexicana y, al mismo tiempo, aprendieron del carácter amable, colaborativo y creativo que distingue a las comunidades universitarias colombianas.
La experiencia permitió que los participantes dimensionaran la importancia de la cooperación internacional y la urgencia de trabajar en soluciones sustentables desde una perspectiva global. Para muchos, este viaje marcó un antes y un después: les mostró que lo que estudian en Querétaro tiene impacto y resonancia en otros países, y que los desafíos ambientales no conocen fronteras.
Con nuevos conocimientos, amistades y una visión transformada, las y los estudiantes regresan a México con el compromiso de aplicar lo aprendido y seguir construyendo proyectos que aporten al desarrollo sostenible de sus comunidades.















