Rodrigo Monsalvo inaugura el Pabellón Marquesino en la FIGQ 2025
El arranque de la Feria Internacional Ganadera de Querétaro 2025 vino con todo, y uno de los primeros en cortar listón fue el alcalde de El Marqués, Rodrigo Monsalvo Castelán, quien inauguró el Pabellón Marquesino dentro del Ecocentro Expositor. Y no llegó solo: lo acompañaron la secretaria de Salud, Martina Pérez Rendón; la secretaria de las Mujeres, Sonia Rocha; la secretaria de Turismo de El Marqués, Ana Laura Vallarino; y las diputadas locales Verónica Galicia, Adriana Meza y Sully Mauricio Sixtos. Un buen séquito para abrir uno de los espacios más representativos del municipio en la feria.
El Pabellón Marquesino nace de la mano del gobierno municipal y reúne este año a más de 50 artesanos, productores y emprendedores que se lanzan a mostrar lo que hacen: desde artesanías hasta productos locales que buscan hacerse un lugar entre los miles de visitantes que recorren los pasillos del Ecocentro. La idea es sencilla pero efectiva: que la gente conozca, compre y consuma lo que se produce en el municipio, y de paso, empujar la economía de la región.
Durante la inauguración, las autoridades se recorrieron los módulos, saludaron a los expositores y echaron un ojo a lo que se ofrecerá durante la feria. Para muchos artesanos, este espacio representa una vitrina clave; para el municipio, un escaparate ideal para presumir talento local. No hubo discursos largos ni promesas exageradas, sino la presentación de un espacio que cumple con su cometido: darles un lugar a quienes viven de su oficio y buscan nuevas oportunidades.
Más de 50 participantes llenan el Pabellón Marquesino de colores, texturas y productos que resumen parte del trabajo comunitario de El Marqués. Y es que, si algo tiene esta feria, es precisamente esa mezcla entre tradición, economía y vida cotidiana que se ve en cada pabellón.
Con el corte de listón, quedó oficialmente abierta esta área dentro de la FIGQ 2025. Ahora toca que los visitantes se den una vuelta, descubran lo que se produce ahí cerquita y, si se puede, salgan con las manos llenas de compras marquesinas. Porque, al final, el espacio ya está listo; falta que la gente llegue.

















