Policías se ponen las pilas contra la violencia familiar
La Policía Estatal anda con todo. Ahora trae un programa de entrenamiento de esos en serio, con 40 horas de pura capacitación —de esas que duelen en los músculos y hacen pensar— para que los policías municipales de Querétaro, Corregidora y El Marqués aprendan a enfrentar mejor los casos de violencia familiar.
El curso forma parte del Plan de Acción Estatal para la Atención del Fenómeno de la Violencia Familiar (sí, el nombre es largo, pero el objetivo claro): darles a los elementos herramientas prácticas y teóricas para saber qué hacer cuando llega una llamada de auxilio desde un hogar en crisis.
El entrenamiento no se queda en el escritorio. De hecho, el 70 por ciento es práctica y solo el 30 teoría. En el Complejo de Seguridad Rhino —donde hay un Stand de Tiro Virtual y hasta un Centro de Entrenamiento Inmersivo— los policías se enfrentan a escenarios simulados: desde cómo actuar al llegar a una casa con conflicto hasta cómo canalizar a la víctima sin revictimizarla.
Además, refuerzan temas como el papel del primer respondiente, los protocolos entre dependencias y el respeto a los derechos humanos.
La idea, dicen desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana, es que la reacción ante un caso de violencia sea rápida, empática y eficaz, para cortar el ciclo de agresión y recuperar la confianza de la gente en sus policías.
El plan no se queda en la zona metropolitana: la meta es capacitar a todas las corporaciones del estado para armar una red de atención que hable el mismo idioma y actúe con la misma sensibilidad. Porque en Querétaro, la seguridad también empieza en casa.

















